Demodex – tratamiento y prevención

El Demodex es una enfermedad parasitaria de la piel causada por un ácaro (Demodex). Se reproduce en los folículos pilosos, en las glándulas sebáceas de la piel y en las glándulas de meibomio (glándulas sebáceas modificadas situadas en el borde del párpado) y afecta principalmente a la cara y a la parte exterior de las orejas, aunque en raros casos puede migrar al pecho y a la espalda. El sebo de la piel (sebo) sirve de caldo de cultivo para el ácaro.
Muchas personas pueden ser portadoras del ácaro, pero la enfermedad sólo se agudiza si se altera la biocenosis microbiana de la piel y se reduce el sistema inmunitario.
En estos casos, el ácaro comienza a multiplicarse activamente, lo que da lugar a manchas asimétricas escamosas de color rosa, telangiectasias, erupciones rosas o rojas en la piel, que luego son sustituidas por pústulas (ampollas llenas de pus) o vesículas (ampollas con un líquido claro). La piel de estas zonas se inflama, se engrosa y se cubre de costras. Si no se tratan, las lesiones cutáneas pueden infectarse cada vez más y penetrar más profundamente en la piel.

Causas de demodex

El ácaro deode es un organismo condicionalmente patógeno y, en el 90% de las personas, forma parte de la biocenosis microbiana normal de la piel del rostro y aparece de forma silenciosa. La reproducción activa del ácaro se hace posible si se altera la biocenosis y se reduce la inmunidad local. Un cambio en el entorno microbiano suele estar causado por diversas afecciones de la piel (inflamatorias, bacterianas), el uso de inmunosupresores (fármacos que disminuyen las defensas inmunitarias), por ejemplo, pomadas tópicas de esteroides. La propagación del demodex contribuye a los trastornos de los sistemas nervioso, vascular y endocrino, a las enfermedades del tracto gastrointestinal y a los procesos metabólicos anormales.

Un factor importante en el desarrollo de la enfermedad es el aumento de la formación de sebo y los cambios en su composición. El aumento de la composición de los lípidos del sebo superficial conduce a una mayor reproducción de la flora patógena, que a su vez inicia la actividad de los ácaros. La hiperproducción de sebo se produce en las mujeres durante la reestructuración hormonal, así como debido a enfermedades endocrinas y a la predisposición genética. Un papel importante en la activación de los ácaros lo desempeña el nivel de insolación, que influye en la intensificación de la producción de sebo.
Durante la temporada de calor, se produce un aumento de la demodexosis, asociado a una mayor producción de sustancias proinflamatorias debido a la excesiva exposición a los rayos ultravioleta.

Clasificación de la enfermedad

La demodechosis pertenece al grupo de las enfermedades parasitarias de la piel. Se distinguen dos formas clínicas, la demodeicosis primaria y la secundaria. Un aumento repentino de la proliferación de ácaros (más de 5 individuos por 1 cm2 de piel), la ausencia de dermatitis asociadas (acné, rosácea, seborrea) y la recuperación satisfactoria tras el tratamiento con antiparasitarios se diagnostica como demodechosis primaria. La enfermedad suele diagnosticarse en pacientes mayores de 40 años.

En presencia de lesiones cutáneas asociadas (acné, rosácea, dermatitis oral, etc.), enfermedades sistémicas (leucemia, VIH, etc.), se diagnostica la demodicosis secundaria. Se da con mayor frecuencia en pacientes inmunodeprimidos. A veces, el tratamiento con inhibidores del receptor del factor de crecimiento epidérmico, la insuficiencia renal crónica y la exposición a los rayos UV provocan una demodecosis secundaria. La enfermedad puede manifestarse a cualquier edad y se caracteriza por una importante superficie de lesión y por la gravedad de los síntomas. Las lesiones de los párpados dan lugar a la blefaroconjuntivitis (inflamación de los párpados y de su mucosa adyacente al ojo), que se produce tanto de forma aislada como en combinación con la demodecosis facial.

Se distingue según la naturaleza de las manifestaciones en la piel:

  • Demodexis acneiforme. En la piel aparecen pápulas y pústulas que recuerdan al acné.
  • Demodex similar a la rosácea. Las pápulas aparecen con un eritema (enrojecimiento de la piel) superpuesto.
  • Demodex seborreico. La erupción cutánea va acompañada de descamación laminar.
  • Demodex oftálmico. La piel de los párpados está inflamada, hay una sensación de cuerpo extraño en los ojos.

Síntomas de demodex

Dos tipos de ácaros, Demodex folliculorum (ácaro largo) y Demodex brevis (ácaro corto), parasitan la piel humana.

Dependiendo del tipo de ácaro, prevalecen unos u otros elementos de las lesiones cutáneas. El desarrollo de Demodex folliculorum suele provocar eritema y descamación del epitelio de la piel. El Demodex brevis causa pápulas en forma de cono con escamas grises. A veces se observan lesiones papulopustulosas simétricas (vesículas con líquido claro o pus) rodeadas de un infiltrado inflamatorio.
En ocasiones, la proliferación de ácaros da lugar a infecciones purulentas secundarias, en las que se desarrollan grandes pústulas purulentas e incluso abscesos.

Cuando el ácaro se localiza en la piel de los párpados, se forman escamas y una especie de «collar» sobre y alrededor del borde de las pestañas. El paciente se queja de un picor que aumenta con la exposición al calor y a la luz ultravioleta, de un cuerpo extraño en el ojo, de fatiga ocular y de una sensación de ardor. La secreción viscosa y pegajosa se acumula en las esquinas de los ojos, especialmente por la mañana. La piel se reseca y adelgaza, y las zonas afectadas por el demodex se engrosan y se cubren de costras rezumantes.

El curso prolongado de la enfermedad puede provocar la pérdida de pestañas y la sustitución de los folículos pilosos por tejido cicatricial.

Diagnóstico de la demodechosis

La demodechosis sólo puede diagnosticarse mediante un examen clínico y un diagnóstico de laboratorio. Las manifestaciones cutáneas del demodex pueden variar considerablemente y pueden hacerse pasar por otras enfermedades, lo que dificulta el diagnóstico. Por ejemplo, las pápulas y pústulas de la enfermedad de demencia acneiforme se asemejan al acné, las pápulas y pústulas de la enfermedad de demencia rosácea aparecen con eritema, y en la enfermedad de demencia seborreica la erupción está cubierta por costras grisáceas.

Estas manifestaciones tan diversas de la demodecosis hacen obligatorio el diagnóstico de laboratorio para el aislamiento de los ácaros de las lesiones.

El diagnóstico de laboratorio implica la microscopía de las secreciones de las glándulas sebáceas y del contenido de las pústulas.

Demodex – tratamiento y prevención

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